Ahora en Julio se cumple un año desde que cogí la riendas de la dirección deportiva del club. Podría calificar este año como positivo respecto a lo que mi tarea corresponde, llevar chavales. Encantado con ellos.
Aunque he de decir que llevar sin ningún tipo de ayuda la escuela de ciclismo y el equipo cadete desgasta y mucho, y hacerlo por la cara también desgasta, puesto que se invierten muchas horas. Pero así lo decidí por aquella época y no me arrepiento. Tambíén digo que tonto fui un rato largo...
Lo que respecta al club, distintos sinsabores. Sus cosas buenas y sus cosas malas como en todo club. Aunque los mayores problemas han venido de fuera.
Lo que sí he comprobado este año es la influencia de los padres en esto del ciclismo, cuanto bien pueden hacer y cuanto mal hacen algunos!!
Que ostia se debería dar a alguno, tal y como la reparte a su hijo, porque este Domingo en Villamayor vi algo que me repunga, y es que cuando fui al coche a por la bomba de hinchar, vi a un padre gritar y y mientras se cagaba en Dios le dio una ostia bien dada (un poco salvaje a mi parecer) a su hijo por un tema de la bicicleta. Eso sí, luego el padre cuando fue a donde estaba toda la gente, con una sonrisa en la cara como si no pasase nada. VERGONZOSO!!!
¿De verdad ese chaval querrá hacer ciclismo por mucho tiempo? Os aseguró que no.
Pediría a los padres comprensión, paciencia, y que dejen hacer a los técnicos que para algo estamos formados. Que dejen de lado el entrenador que llevan dentro, porque sí, otra cosa de las que vi es a padres dar órdenes a sus chavales. Algo que yo no consiento para nada.
Un padre por lo general no ve más haya que su hijo. Un entrenador lo ve todo en base al equipo.
Decir también que esto son casos aislados!!! La tónica general es el buen rollo, pero si es cierto que estos que hacen tanto daño se dejan ver mucho.

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